
Diría que no importa quien este soñando ni el tamaño de la nube sobre su cabeza... Si somos un sueño, no importa que tan grandes seamos, porque los sueños no se miden como aquí medimos el mundo. Son sueños en otro tiempo-espacio, de repente en un tiempo nulo y un espacio vació.
"El sueño de un gigante" es otra manera de encubrir nuestra necesidad de llevarlo todo a lo tangible, todo a lo medible, todo a lo real.
Y por eso opino que ojala seamos un sueño (no importa de quien), para que esta incansable necesidad de exactitud sea lo que no existe, para que lo verdaderamente real sea lo que se sueña.
